cabeza castellano
Versión para imprimir de este documento
Grabar en formato PDF
Guardar pdf
Enviar la referencia de este documento por email

19/05/2017 - Argentina

“Me abrieron una causa por trata porque figuraba en el contrato de alquiler”

Estas fueron las palabras de nuestra compañera de María Teresa Godoy, actual Secretaria General de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina – Ammar Neuquén, quien en una entrevista nos cuenta su historia.

María Teresa Godoy es hija única, nació en Asunción, Paraguay y actualmente es la Secretaria General de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina – Ammar Neuquén-. A los 17 años, cuando todavía estaba en su país natal, trabajó como vendedora de perfumes y cosméticos importados en Ciudad del Este. Cinco años después, una amiga le contó que era Trabajadora Sexual en Neuquén y que tenía buenos ingresos. En ese momento Teresa decidió viajar a Argentina para ejercer el Trabajo Sexual. “Decidí venirme a Neuquén porque se ganaba mucho mejor y podía mejorar mi calidad de vida”.

A su hijo mayor de 27 años le contó que era Trabajadora Sexual cuando él tenía 16. Su hija que tiene 20 y estudia arquitectura y su hijo menor de 12 años también lo saben. Cuando se los dijo todos le respondieron: “Mamá, es un trabajo y te amamos igual por que sos nuestra madre”. Un día, Teresa también se le confesó a su mamá; su madre la miró y le dijo que se cuidara, que seguía siendo su hija y que estaba para lo que la necesitara.

Al principio trabajó en relación de dependencia, pero cuatro años después se independizó y creó una cooperativa con sus compañeras. Todo marchó bien hasta noviembre de 2010 cuando durante un allanamiento en su lugar de trabajo fue imputada por el delito de trata por figurar en el contrato de alquiler y los servicios.

Desde la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina Ammar, denunciamos el aumento en la criminalización de mujeres de sectores populares y mujeres inmigrantes por la aplicación de políticas que buscan combatir la trata de personas con fines de explotación sexual y que no diferencian entre trata y Trabajo Sexual. En el país, el 43% de procesos legales a mujeres son por este delito.

Para la organización, apelar al sistema punitivista no ayudó a combatir la trata, por el contrario, generó la penalización de mujeres pobres y aumentó la clandestinidad en el ejercicio del Trabajo Sexual. El caso de Teresa es uno más y conversamos con ella para conocer detalles de su vida y del proceso legal que enfrenta.

¿Cómo incursionaste en el trabajo sexual en Neuquén?

Fue hace casi 20 años. Llegué en 1998 y empecé a trabajar en una casa donde había varias chicas y había un dueño. Nosotras cobrábamos el 50% y él nos daba unos pases para que viviéramos y luego de un tiempo pudiéramos independizarnos. Cuando me independicé cumplía un horario, cobraba mi plata y me iba a mi casa. Ahí estuve cuatro años y luego me fui a Trabajar sola con mis compañeras.

¿Por qué no seguiste trabajando en relación de dependencia? ¿Qué cambió?

El señor con el que trabajábamos se enfermó de cáncer y ya no podía seguir con el lugar. Entonces nos enseñó cómo podíamos independizarnos y las adversidades que podríamos vivir. Nos dijo que teníamos que empezar a estar solas. Ahí salimos a alquilar nuestro propio departamento para poder trabajar.

¿Seguiste con las mismas compañeras?

Sí, éramos seis y alquilamos un lugar pero luego yo me junté en pareja, quedé en embarazo y dejé de trabajar algunos años. En el 2009 volví con mis compañeras y empezamos a trabajar de vuelta. Publicamos nuestros servicios porque en aquella época todavía podíamos hacerlo y buscamos un lugar para alquilar.

¿Hubo cambios en el tiempo que no estuviste trabajando?

No, los cambios vinieron después. En el 2010 cayó un allanamiento de gendarmería a nuestro lugar de trabajo por una denuncia anónima y como el contrato de alquiler y el cable estaban a mi nombre me imputaron a mí y me llevaron detenida porque ahí supuestamente había explotación y trata de personas. Eso fue en noviembre de 2010.

¿Cómo fue el operativo?

Nosotras en ese momento teníamos todas nuestras fotocopias de documentos, contrato de alquiler y todo pago – luz, teléfono- por algún inconveniente que pudiéramos llegar a tener. De esa forma demostrábamos que vivíamos ahí y no pasaba nada, se iban. Esta vez, cuando nosotras presentamos nuestra carpeta me llevaron detenida a mí.

Ahora estamos organizadas y ya no hacen lo que quieren con nosotras durante los allanamientos, una problemática que vivimos constantemente, ahora respondemos como organización y defendemos nuestros derechos, pero en ese momento nos asustamos mucho porque no entendíamos qué era lo que pasaba. Nosotras nos identificábamos como prostitutas y cuando me llevaron a mí demorada como que todas se asustaron. Vimos cómo un montón de gente salía a hablar por nosotras pero teníamos vergüenza, estigma y no nos atrevíamos a decir nada.

¿Cómo trabajaban?

Nosotras trabajábamos 5 compañeras de forma cooperativizada y teníamos unas reglas de trabajo porque veníamos juntas desde hace mucho tiempo. Entonces cada una cubría un turno, dos trabajaban en el día y tres en la noche para pagar todas las cuentas y para que nos sobrara un dinero para pagar también las nuestras.

¿En qué momento se contactaron con Ammar?

Después del operativo nosotras empezamos a averiguar cuáles eran las organizaciones o a qué lugar podíamos ir a exponer lo que nos había pasado. Pasaron dos años que estuvimos averiguando, escuchando muchas voces con las que algunas veces no estábamos de acuerdo, hasta que un cliente nos dijo “pero ustedes tienen una organización que defiende a las putas”.

Empezamos a organizarnos a fines de 2012 y en el 2013 nos comunicamos con Ammar para saber cómo podíamos empoderarnos y cómo era el trabajo porque pensábamos que estábamos cometiendo un delito. En realidad no entendíamos nada. En ese momento, hablamos por teléfono con Georgina Orellano (Secretaria General de Ammar) y empezamos a organizarnos mejor, a darle forma a la organización Ammar en Neuquén.

¿Qué pasaba con la causa en ese entonces?

La causa siguió, pasaron 5 años en los que buscaron a la supuesta rescatada pero nunca apareció. Entonces decidí solicitar una probation y los jueces me la concedieron porque yo no tenía antecedentes y no apareció la chica que supuestamente fue rescatada. Ellos aceptaron mi ofrecimiento porque yo tenía el beneficio de poder elegir la probation pues no iba a pagar en la cárcel por una cosa que no hice.

¿Cuándo te comunicaste con Ammar cómo planteaste las problemáticas que tenían y también el tema de la causa?

Nosotras nos fuimos con la verdad, siempre en los espacios de militancia dijimos que teníamos causa porque no soy solo yo, hay un montón de mujeres que están presas, que están procesadas y tienen la probation. Hay muchos de estos casos que no se les dio lugar a ser escuchadas. Por eso denunciamos en la Organización desde nuestra versión, porque a nosotras nos pasó y es bueno que se salga a hablar de este tema.

¿Cuál es la lucha de las Trabajadoras Sexuales en Neuquén?

Nosotras pedimos al Estado y al gobierno de Neuquén que nos regularice como Trabajadoras Sexuales. En el 2014 presentamos un proyecto de ley en la legislatura y es una de las primeras organizaciones que dio el debate. Queremos la presencia del Estado para que nuestros derechos no sean vulnerados con los allanamientos, con las causas, con ir presas, con una probation y un montón de cosas. Por eso pedimos la regulación del Trabajo Sexual.

¿Militar en Ammar cambió tu vida?

Cuando yo llegué a Ammar tenía una culpa enorme porque era trabajadora sexual pero decía que era ama de casa. Sacarme esa mochila y contarle a mis compañeras lo que me estaba pasando y encontrar un espacio en el que me dijeron “pero a todas les pasa lo mismo compañera” fue como una herramienta muy valiosa para decir: bueno, en este espacio voy a militar para dar la batalla porque nuestras voces sean escuchadas.

Contacto de prensa

María Teresa Godoy
0299155973991