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18/03/2019 - Secretaría Ejecutiva

NUEVAMENTE EN LA MIRA: SE AGUDIZA LA CRIMINALIZACIÓN DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES.

Cuando las trabajadoras sexuales comenzamos a organizarnos nos señalaron por separar matrimonios, por romper “instituciones sagradas”. Luego, nos responsabilizaron por las transmisiones de infecciones como la sífilis o el VIH. Más tarde, algunas integrantes del movimiento feminista, nos culparon por “ser funcionales al patriarcado”.

English Below

Hoy, en un contexto de revolución feminista, con temas importantísimos en agenda como la promoción y defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, nos dicen que la existencia del trabajo sexual niega los derechos sexuales de las mujeres. A estas personas les decimos: Ejercer el trabajo sexual, decidir qué hacemos con nuestros cuerpos, también es un derecho.

Estas declaraciones se dieron en el marco de la CSW63 de la ONU Mujer en Nueva York, en el evento paralelo “Free to Decide, Free to Choose”, patrocinado por los gobiernos de Francia y Suecia. A pesar del supuesto enfoque de derechos que comunicaron en su difusión, Åsa Lindhagen, la Ministra de Igualdad de Género, responsable de la lucha contra la discriminación y la no segregación de Suecia participó y sostuvo que “el trabajo sexual es violencia, y mientras exista, no se pueden lograr los derechos de salud sexual y reproductiva.”

Repudiamos enérgicamente los comentarios de la Ministra porque son discriminadores, estigmatizantes y profundizan las barreras que tenemos para el pleno acceso a los derechos que nos corresponden y por los que abogamos desde hace más de dos décadas.

Además, denunciamos la exclusión a la que fuimos sometidas al negarnos la presencia en el evento. Ya que por este motivo no pudimos responder a los comentarios del panel. Una vez más niegan nuestra voz y nos silencian.

Para contextualizar:

Los gobiernos de Francia y Suecia anunciaron recientemente una "iniciativa diplomática conjunta para combatir el tráfico y la prostitución en Europa y en todo el mundo". El anuncio rechazó el trabajo sexual como una forma de trabajo y planteó que el trabajo sexual siempre debe considerarse una explotación, una posición en desacuerdo con la protección de los derechos humanos y la seguridad de las personas que ejercen el trabajo sexual. El anuncio de la intención de Francia y Suecia de presionar a los gobiernos para que implementen una legislación que tipifique como delito el trabajo sexual es motivo de gran preocupación.

ONCE AGAIN A TARGET: CRIMINALIZATION OF WOMEN SEX WORKERS ON THE RISE

When women sex workers started to organize ourselves, we were accussed of breaking up marriages and erode “sacred institutions”. Later on, we were blamed by the spread of infections like syphyllis or HIV. And more recently, some feminists have labelled us as being “functional to patriarchy”.

Today, in the context of a feminist revolution with important issues on the table such as advocacy for women’s sexual and reproductive rights, we are being told that the mere existence of sex work denies women’s sexual rights. To those who present that argument we respond: To engage in sex work, to decide what to do with our bodies, is also a right that we have.

That argument was presented during the 63rd session of the Commission on the Status of Women (CSW) in New York at the parallel event on “Free to Decide, Free to Choose”, sponsored by the French and Swedish government. Even though in the event’s publicity there were references to a rights-based approach, Åsa Lindhagen, Swedish Minister for Gender Equality and responsible to fight discrimination and segregation stated that “sex work is violence and for as long as it exists, the right to sexual and reproductive health can not be realized”.

We strongly reject the Minister statement as discriminatory, stigmatizing and responsible for strengthening the barriers that we already face to fully realice the rights we are entitled to and for which we have been fighting for more than two decades.

We also condemn the exclusion we suffered by being denied the possibility to be present at this event and be able to respond to the panel’s statements. Once again, our voices are denied and silenced.

Background information:

The French and Sweden governments have recently announced a “joint diplomatic initiative to fight trafficking and prostitution in Europe and worldwide”. In the announcement, they rejected sex work as an occupation and affirmed that sex work must always be considered exploitation, an argument that goes against the human rights and safety of those involved in sex work. We express our serious concern by the French and Swedish government openly stating their intention to pressure other government to pass laws criminalizing sex work.

The “Free to decide, free to choose” event was organized by the International Planned Parenthood Federation (IPPF), Planning Familial (France) and the She Decides movement, with the support of the French and Swedish coordination groups within the European Women’s Lobby and the Jean Jaurès Foundation. Panelists represented the governments of Burkina Faso, France and Sweden along with She Decides, YSAFE, Campaña Nacional para el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito (Argentina) and Swedish Women’s Lobby.